Un organismo humanitario homenajea a las víctimas de la guerra para recaudar fondos

Aylan Kurdi, el niño kurdo de tres años que fue devuelto por el mar en Turquía, tiene una tumba en el Mediterráneo. Su nombre reza en el centro de 200 lápidas flotantes de un mar que ya se ha convertido en la ruta con mayor mortandad del siglo XXI. Cada estructura de piedra representa a una persona que perdió la vida en la travesía por escapar de la guerra de Siria. Así ha querido rendirles homenaje la organización humanitaria Support to Life con su proyecto audiovisual The Sea Cemetery, un espacio web que además de recordar a las víctimas, recauda fondos para los refugiados.

El proyecto, que trata de mantener viva la conciencia sobre los refugiados sirios, ha creado una imagen interactiva de las tumbas de modo que, al hacer clic sobre ellas, estas ofrecen vídeos de los protagonistas del drama.

El núcleo del proyecto es un vídeo de testimonios que han perdido a sus familiares en el camino. “Habría preferido morir bajo las bombas a ver este cementerio”, dice uno de ellos. Sin embargo, las 200 tumbas solo representan una ínfima parte de los fallecidos porque desde 2001 ya han escapado del país 4,6 millones de personas, de las cuales han perdido la vida 4.000.

Fuente: El País

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