Grecia
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La antigua Grecia y el mármol. La base de toda una civilización.

Acostumbramos a verlo cada vez en más lugares pero el mármol, pese a ser un material cotidiano de la actualidad, tiene un pasado muy lejano y este se encuentra en la antigua Grecia. Nuestros antepasados griegos, conscientes de la importancia geológica y territorial para la civilización, fueron los que primariamente se dieron cuenta de las múltiples posibilidades que les brindaba el mármol a la hora de construir y decorar sus ostentosos edificios, como el famoso Templo de Artemisa, con lo cual convirtieron el mármol en la base de la mayor parte de sus construcciones.

Las primeras noticias que llegan hasta nuestros días del uso y empleo del mármol vienen de la antigua Grecia, cuyos habitantes convirtieron a esta roca en un material fundamental para la construcción y el arte. Hoy en día conocemos estos datos gracias a la parte arquitectónica que ha quedado en pie en tierras helenas a pesar del paso de los siglos.

 

Mármol Grecia

 

En la Antigua Grecia era más frecuente utilizar mármoles blancos, ya que posteriormente facilitaba la tarea de pintarlos. Esta tendencia a emplear el mármol blanco se extendió incluso hasta las primeras décadas del Imperio Romano, donde aún se importaban mármoles de origen griego.

Fue entonces cuando el mármol se convirtió en uno de los materiales más codiciados y valorados del mundo. Su uso se convirtió en un símbolo de distinción social, de lujo, riqueza y poder. Este fenómeno entrará en juego cuando surjan las disputas territoriales entre imperios y civilizaciones, siendo el control de las canteras un objetivo para las partes beligerantes.

 

Estructura mármol

 

Algunos de los mármoles empleados por la civilización de la Antigua Grecia en la construcción y el arte son los siguientes:

  • Mármol de Tasos. Originario de la isla griega de Thassos, es actualmente uno de los tipos de mármol con mayor densidad. Importantes obras de todo el mundo han sido elaboradas con este tipo de mármol.
  • Mármol de Paros. Como su nombre indica, tiene su origen en la isla Griega homónima, Paros. En la época de la Antigua Grecia fue un mármol muy valorado para la escultura, y prueba de ello son algunas piezas que nuestros antepasados helenos realizaron, como la Venus de Médici o el Hermes de Praxíteles. También las tejas del Partenón fueron realizadas en mármol de Paros.
  • Mármol Pentélico. Este tipo de mármol es originario del monte Pentélico, un monte de más de mil metros de altura situado al noreste de Atenas, la capital helena. El mármol que de ese monte se extraía fue usado en la construcción del Partenón y otros edificios de la Acrópolis de Atenas. Es muy codiciado debido a su blancura uniforme, que resalta con un brillo dorado en su exposición a la luz del sol.
  • Mármol de Immitos. Este tipo de mármol de color blanco ceniza, de grano fino y estructura muy compacta y cristalina se convirtió en el primer mármol que los romanos comenzaron a importar allá por el Siglo I a.C. Las canteras de donde se extraía se encontraban en la montaña de Immitos, próxima a Atenas.
  • Mármol de Naxos. De la isla de Naxos, que hoy en día es un reclamo turístico muy potente para el país heleno, se extraía el mármol de nombre homónimo. Todavía hoy sigue en funcionamiento.

 

Esperamos que os haya gustado este breve apunte histórico sobre la historia de los mármoles. ¡Nos leemos en futuras entradas del blog!

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